¿Sufre gingivitis?



¿Qué es la gingivitis? Es una inflamación de las encías debida a la presencia de bacterias. En un principio no es dolorosa ni peligrosa, pero si no se trata, puede convertirse en periodontitis, que podría hacer que se movieran los dientes.

Si cuando se lava los dientes le sangran las encías o le duelen al comer, nuestros dentistas pueden revisarle y ponerle un tratamiento para solucionarlo. Somos especialistas y tenemos experiencia en este tipo de situaciones.

Confíe en nuestros profesionales y olvídese de las molestias en sus encías. Solicite cita previa en Zaragoza.

Limpieza bucal



Seguro que está acostumbrado a escuchar o leer que las limpiezas bucales hay que hacerlas con cierta frecuencia, nuestros dentistas profesionales son conscientes pero depende de cada caso y de distintos factores.

Nosotros le diremos si urge o no realizarle una limpieza bucal, con la que eliminaremos los restos que no se van con el cepillo, actuaremos entre sus dientes, trataremos sus encías y comprobará una sensación más fresca en su boca.

Somos de confianza y trabajamos en un ambiente relajado, en Zaragoza. Si está interesado, solicite cita previa. 

Caries en los niños



Si cree que su hijo puede tener caries ya que son bastante comunes en ciertas edades y se queja de que siente dolores, póngase en contacto con un dentista profesional para que si es que las tiene detectarlo a tiempo para que no haya más daños.

Sabemos que son muchos los niños que sienten miedo de los dentistas por eso nosotros los trataremos de forma tranquila y amable. Solucionamos el problema de caries con el empaste adecuado dependiendo si se trata de un diente temporal o de uno definitivo.

Infórmese sobre nuestros servicios y condiciones en Zaragoza y no se arrepentirá.

Ortodoncia acelerada



Los tratamientos combinados de ortodoncia y cirugía ortognática han ido aumentando su frecuencia en las últimas décadas, gracias a la menor morbilidad de las técnicas quirúrgicas, los refinamientos anestésicos, la mejoría en los materiales de fijación de las osteotomías y la menor duración de los tratamientos.

Presentamos el caso de una paciente que acudió a la clínica acompañando a su hija, que venía referida para la extracción de terceros molares incluidos. Durante el transcurso de la entrevista, la madre aprovechó para plantearnos su caso; en concreto, nos preguntó si su desviación mandibular podía centrarse.

Caso clínico

Tras la toma de registros fotográficos y radiológicos (CBCT) y la obtención de modelos de estudio, se elaboró el siguiente listado de problemas de nuestra paciente:

- Faciales (fig. 1): desviación de la línea media del mentón a la izquierda y un discreto canting oclusal. Se mostraba menos exposición gingival en sonrisa del lado izquierdo que del derecho.
- Oclusales (fig. 2): mordida cruzada izquierda, línea media dental inferior desviada a la izquierda, clase III derecha y clase I izquierda.

Tras valorar el caso entre los diferentes miembros del equipo, se decidió proponer a la paciente una cirugía ortognática monomaxilar de centrado mandibular y unas corticotomías en la arcada superior, para corregir el leve problema transversal evidenciable con los modelos de estudio, con líneas medias centradas y en clase I molar y canina.

Dada la oclusión obtenida con los modelos de estudio, se planteó a la paciente llevar a cabo la cirugía ortognática con el protocolo de “Cirugía primero” (Surgery first), para poder acortar la duración total del tratamiento. Esta técnica se basa en llevar a cabo la cirugía ortognática antes de realizar la descompensación dentaria –alineamiento dental del tratamiento ortodóncico prequirúrgico–. Por tanto, se basa en eliminar o minimizar el tratamiento prequirúrgico de ortodoncia.
La secuencia con la técnica de Surgery first es:
•    Tratamiento ortodóncico prequirúrgico: realizado por el ortodoncista con el objetivo de, únicamente, eliminar las interferencias dentales graves antes de la cirugía. Si no existen tales interferencias, el ortodoncista simplemente posicionará los brackets y, a las pocas horas, se realizará la cirugía ortognática al paciente. Por tanto, esta fase suele tener una duración de entre 24 horas y cuatro meses.
•    Tratamiento quirúrgico: el cirujano realiza la cirugía ortognática posicionando el maxilar y la mandíbula, fijándolos con miniplacas en la nueva posición.
•    Tratamiento ortodóncico posquirúrgico: lo lleva a cabo el ortodoncista con el propósito de alinear y nivelar los dientes y perfeccionar la oclusión con los maxilares en la nueva posición. Suele tener una duración de seis a 12 meses.
Por tanto, podemos decir que un tratamiento combinado de ortodoncia y cirugía ortognática con la técnica de Surgery first tiene una duración aproximada de nueve a 12 meses, dependiendo de la dificultad del caso y el plan de tratamiento establecido.

No todos los casos pueden ser tratados con Surgery first. Así, existen diversos factores limitantes que deben valorar el cirujano y el ortodoncista, como son los siguientes:
•    Estabilidad oclusal: es de vital importancia, ya que una estabilidad oclusal posquirúrgica facilitará un resultado óptimo.
•    Falta de coordinación de las arcadas: por ejemplo, si la arcada superior es muy estrecha y no encaja correctamente con la inferior.
•    Casos de extracciones dentales: éstas dificultan la predictibilidad de los resultados en determinadas situaciones.
•    Pacientes con “cara larga”: aquellos pacientes con un ángulo mandibular muy inclinado presentan una mayor tendencia a la inestabilidad oclusal y a tener mordida abierta.

En nuestro caso, la paciente aceptó el plan de tratamiento y se planificó la cementación de la aparatología fija en ambas arcadas los días previos a la cirugía (fig. 5).
A las 72 horas del cementado de los brackets, se llevó a cabo la cirugía de centrado mandibular, mediante una osteotomía sagital bilateral de rama y la fijación, según férula quirúrgica, con miniplacas de titanio 2.0 (fig. 8). Para el bloqueo intermaxilar, se colocaron tornillos de BIM en la línea media superior, en los espacios entre 3.2-3.3 y 4.2-4.3 y entre el primer y el segundo premolar de cada cuadrante. En la arcada superior, a través de pequeñas incisiones de un centímetro en los espacios interradiculares, se llevaron a cabo corticotomías con el fin de desencadenar el RAP (Regional Acceleratory Phenomenon) y permitir así una expansión maxilar más ambiciosa en cuantía y rapidez (fig. 7).

Durante los primeros siete días de posoperatorio, la paciente permaneció con un bloqueo intermaxilar con elásticos 24 horas (fig. 9). A partir del octavo día, se colocaron los elásticos nocturnos entre los tornillos de bloqueo de ambas arcadas. El decimocuarto día comenzó el trabajo en ambas arcadas, con el fin de conseguir los objetivos ortodóncicos. Se llevaron a cabo cambios de arcos cada 20 días.

El día 21, tras confirmar la correcta consolidación de las osteotomías, se retiraron los tornillos de bloqueo de manera ambulatoria y se prosiguió con las siguientes fases del tratamiento.

Durante el tratamiento ortodóncico posquirúrgico, el objetivo fue alinear y coordinar las arcadas dentarias para obtener una oclusión de clase I bilateral y una correcta sobremordida. Como los arcos empleados tras la cirugía son flexibles, la estabilidad oclusal se obtuvo gracias a la utilización de elásticos intermaxilares entre los microtornillos. De esta manera, se fue prosiguiendo con el tratamiento ortodóncico hasta el establecimiento del torque con arcos rectangulares de acero inoxidable. En ese momento se inició la corrección del canting oclusal, gracias a la extrusión del segundo cuadrante con la utilización de elásticos intermaxilares desde el microtornillo del tercer cuadrante a los premolares y el canino del segundo cuadrante. Una vez corregido el canting oclusal, se retiró la aparatología ortodóncica y se procedió a realizar una nueva prótesis fija del segundo cuadrante.

Fuente: Maxillaris

Rehabilitación del paciente con atrofia maxilar posterior con prótesis removible soportada por cuatro implantes.



El envejecimiento es un proceso irreversible. El ser humano ha de tener la capacidad de aceptar una serie de cambios que afectan tanto a su aspecto biológico como al psicológico. Pero asumir este cambio no es lo mismo que aceptar un deterioro. En el siglo pasado, el edentulismo formaba parte del proceso de envejecimiento de la cavidad oral. Las mayores modificaciones que sufrimos con la pérdida de dientes son la estética facial, la masticación y la fonación.

La posibilidad de sustituir dientes perdidos por estructuras protésicas sobre implantes ha representado una revolución en el tratamiento de los pacientes totalmente desdentados o edéntulos.
Cuando hay que rehabilitar un paciente desdentado total existen tres opciones prostodóncicas: la primera consiste en una prótesis removible convencional, la segunda es una prótesis soportada/retenida por implantes, y la tercera se refiere a una rehabilitación fija con implantes.

La primera hipótesis de rehabilitación presenta un alto grado de dificultad de adaptación y una gran insatisfacción, lo que conlleva que a un gran número de pacientes se les considere como inválidos orales. Esta dificultad de adaptación se debe a un soporte del hueso residual muy reducido que se recubre por una mucosa fina, acompañado por patrones neuromusculares muy desfavorables.

El tratamiento con implantes mejora, sin duda, la función oral de nuestros pacientes, pero existen consideraciones que hemos de tener en cuenta, especialmente en pacientes de edad avanzada.

El estado general de la salud de los pacientes juega un papel primordial, a pesar de que las contraindicaciones absolutas en el tratamiento con implantes son cada vez menores. Otro gran dilema de estos pacientes es la capacidad de mantener en el tiempo los implantes, debido a la evolución de su enfermedad o a cualquier tipo de futura complicación de la misma. Por eso, la colocación de implantes no tiene como base sólo su inserción, sino también la capacidad de mantenerlos en el tiempo, por lo que la relación entre oseointegración y el estado sistémico del paciente son permanentes y con capacidad de modificación.

La edad del paciente no constituye una contraindicación en la colocación de los implantes, pero su estado de salud y su capacidad de mantenerlos tienen que ser extremadamente valorados.

Diversos estudios consideran que cualquier enfermedad considerada como controlada no afecta a la tasa de éxito de los implantes. Una de las enfermedades con contraindicación absoluta para la colocación de los implantes es la enfermedad mental crónica.

Existen esencialmente dos factores que afectan directamente a la selección del plan de tratamiento: el hueso remanente y la posibilidad económica del paciente, afectando esta última muchas veces de forma tangencial. El factor económico tiene un fuerte impacto en la vida cotidiana. La crisis que atravesamos lleva a los pacientes a optar por tratamientos más económicos.

La valoración de la cantidad y la calidad de hueso disponible que proporciona un soporte adecuado para la colocación de los implantes es fundamental para definir cómo rehabilitar a nuestros pacientes, siendo la tomografía de haz cónico (TAC) el mejor medio de diagnóstico. Este método radiológico es valioso en pacientes edéntulos, ya que permite evaluar con gran precisión los procesos de atrofia del maxilar, a través de imágenes seccionales y mediciones reales del maxilar remanente.

Fuente: Maxillaris

Mejora del contorno vestibular mediante dermis porcina



Hoy día, la implantología va un paso más allá de colocar el im­plante correctamente. Buscamos, además, una armonía en los tejidos blandos periimplantarios para conseguir resultados estéticos.

Tras una pérdida dental, se produce una serie de cambios en la morfología ósea, tales como los colapsos vestíbulo-linguales y coronoapicales, que debemos tener en cuenta antes de colocar implantes para manejar estos casos de la manera más adecuada.

Caso clínico

Una paciente de 44 años de edad demanda la colocación de un implante en la ausencia que presenta en la zona del 14. En la inspección intraoral se observa un evidente colapso vestibular, que tendrá una repercusión estética debido a que la paciente presenta sonrisa gingival.

Tras la realización del escáner, debemos ir planteando cómo manejar los tejidos blandos para mejorar el contorno gingival. Existen numerosas técnicas que tratan de aumentar el volumen de tejido blando. Entre ellas, el clásico injerto de tejido conectivo (autoinjerto) o la utilización de nuevos materiales (xenoinjertos) con los que podemos mejorar la arquitectura gingival.

En este caso, decidimos usar una dermis porcina, puesto que la paciente rechazó la posibilidad de obtener un injerto de tejido conectivo.

La matriz dérmica es de origen porcino y completamente reabsorbible. Al tener una fuerte consistencia, permite la estabilización deseada y, además, guía el crecimiento del tejido epitelial, previniendo la invaginación por su claro efecto barrera.

Tras la colocación del implante, y en la misma cirugía de colgajo, se coloca la membrana Derma (OsteoBiol) de 2 mm de espesor (fig. 3) en la zona vestibular. Previamente, se introdujo en suero fisiológico estéril (fig. 2) durante 15 minutos, para una correcta manipulación, y se recortó para adaptarla a nuestro lecho (fig. 4). Como se observará en el seguimiento (figs. 5 y 6), tenemos que prever que, al tratarse de un xenoinjerto, la reabsorción de la matriz será variable, por lo que la sobrecompensación del colapso debe ser evidente. La dermis porcina puede quedar expuesta, ya que no existe riesgo de contaminación.

Esperamos el periodo de osteointegración del implante, tras el cual comprobamos cómo se ha producido una reabsorción evidente de la membrana (figs. 7 a 9), pero, aún así, conseguimos compensar el hundimiento vestibular. La dermis porcina tarda en reabsorberse por completo tres meses, por lo que es de suponer que no habría más cambios dimensionales una vez colocada la corona definitiva (figs. 10 y 11).

Fuente: Maxillaris

Mes de la salud bucodental



Como cada año, las marcas comerciales del sector celebran el Mes de la Salud Bucodental, poniendo en marcha promociones y campañas.
Desde Asprodent queremos recordarle la importancia de mantener durante todo el año la salud y cuidados de su boca, que además mejorará su salud general.

Por ello, vamos a responder a las preguntas más frecuentes de nuestros clientes, con sencillos consejos que le ayudarán a mantener sus dientes sanos.

¿Con qué frecuencia hay que cepillarse los dientes?
Lo ideal es cepillarse los dientes después de cada comida, pero con dos veces al día, con cepillados de un par de minutos, es suficiente para mantener la dentadura sana. Es especialmente importante el cepillado nocturno, ya que es el periodo más largo en el que la comida se queda acumulada entre los dientes.

¿Cuál es la mejor pasta dentífrica para mí?
Lo fundamental es que sea una pasta fluorada, pero cada una incorpora una cantidad diferente de flúor. Lo más recomendable es consultar en la farmacia o al dentista para que le asesore sobre cuál es el tipo más adecuado, según el estado de su dentadura.

Comiendo fuera, resulta más difícil mantener la limpieza bucal.
Existen actualmente en el mercado minineceseres de viaje con todo lo necesario para poder lavarse los dientes en cualquier momento y lugar.

¿Cuándo es recomendable que los niños visiten al dentista por primera vez?
Un buen momento es cuando el niño tenga la dentición primaria completa, si no ha habido ningún trastorno previo.

¿Cómo elegir el cepillo de dientes adecuado?
El cepillo debe tener el tamaño adecuado, acorde con el tamaño de la boca. Los filamentos deben ser blandos y redondeados que no dañen ni los dientes ni las encías. Un cepillado debe proporcionar una sensación agradable y notará los dientes suaves al pasar la lengua.
Nuestra recomendación es que utilice cepillos eléctricos, que son mucho más efectivos al eliminar hasta el doble de placa que los manuales.

¿Cada cuánto hay que cambiar de cepillo?
Lo más recomendable es cambiar de cepillo o cabezal cada tres meses, ya que cuando están en malas condiciones, pueden causar daños de desgaste en dientes y encías.

¿Cómo debo cepillarme?
Es muy importante lavarse los dientes durante un par de minutos, sin presionar demasiado y por todos los lados de todas las piezas dentales. También hay que cepillarse las encías, la lengua y los laterales de la boca.
Utilice después el hilo dental y el colutorio bucal.