Mejora del contorno vestibular mediante dermis porcina



Hoy día, la implantología va un paso más allá de colocar el im­plante correctamente. Buscamos, además, una armonía en los tejidos blandos periimplantarios para conseguir resultados estéticos.

Tras una pérdida dental, se produce una serie de cambios en la morfología ósea, tales como los colapsos vestíbulo-linguales y coronoapicales, que debemos tener en cuenta antes de colocar implantes para manejar estos casos de la manera más adecuada.

Caso clínico

Una paciente de 44 años de edad demanda la colocación de un implante en la ausencia que presenta en la zona del 14. En la inspección intraoral se observa un evidente colapso vestibular, que tendrá una repercusión estética debido a que la paciente presenta sonrisa gingival.

Tras la realización del escáner, debemos ir planteando cómo manejar los tejidos blandos para mejorar el contorno gingival. Existen numerosas técnicas que tratan de aumentar el volumen de tejido blando. Entre ellas, el clásico injerto de tejido conectivo (autoinjerto) o la utilización de nuevos materiales (xenoinjertos) con los que podemos mejorar la arquitectura gingival.

En este caso, decidimos usar una dermis porcina, puesto que la paciente rechazó la posibilidad de obtener un injerto de tejido conectivo.

La matriz dérmica es de origen porcino y completamente reabsorbible. Al tener una fuerte consistencia, permite la estabilización deseada y, además, guía el crecimiento del tejido epitelial, previniendo la invaginación por su claro efecto barrera.

Tras la colocación del implante, y en la misma cirugía de colgajo, se coloca la membrana Derma (OsteoBiol) de 2 mm de espesor (fig. 3) en la zona vestibular. Previamente, se introdujo en suero fisiológico estéril (fig. 2) durante 15 minutos, para una correcta manipulación, y se recortó para adaptarla a nuestro lecho (fig. 4). Como se observará en el seguimiento (figs. 5 y 6), tenemos que prever que, al tratarse de un xenoinjerto, la reabsorción de la matriz será variable, por lo que la sobrecompensación del colapso debe ser evidente. La dermis porcina puede quedar expuesta, ya que no existe riesgo de contaminación.

Esperamos el periodo de osteointegración del implante, tras el cual comprobamos cómo se ha producido una reabsorción evidente de la membrana (figs. 7 a 9), pero, aún así, conseguimos compensar el hundimiento vestibular. La dermis porcina tarda en reabsorberse por completo tres meses, por lo que es de suponer que no habría más cambios dimensionales una vez colocada la corona definitiva (figs. 10 y 11).

Fuente: Maxillaris

Mes de la salud bucodental



Como cada año, las marcas comerciales del sector celebran el Mes de la Salud Bucodental, poniendo en marcha promociones y campañas.
Desde Asprodent queremos recordarle la importancia de mantener durante todo el año la salud y cuidados de su boca, que además mejorará su salud general.

Por ello, vamos a responder a las preguntas más frecuentes de nuestros clientes, con sencillos consejos que le ayudarán a mantener sus dientes sanos.

¿Con qué frecuencia hay que cepillarse los dientes?
Lo ideal es cepillarse los dientes después de cada comida, pero con dos veces al día, con cepillados de un par de minutos, es suficiente para mantener la dentadura sana. Es especialmente importante el cepillado nocturno, ya que es el periodo más largo en el que la comida se queda acumulada entre los dientes.

¿Cuál es la mejor pasta dentífrica para mí?
Lo fundamental es que sea una pasta fluorada, pero cada una incorpora una cantidad diferente de flúor. Lo más recomendable es consultar en la farmacia o al dentista para que le asesore sobre cuál es el tipo más adecuado, según el estado de su dentadura.

Comiendo fuera, resulta más difícil mantener la limpieza bucal.
Existen actualmente en el mercado minineceseres de viaje con todo lo necesario para poder lavarse los dientes en cualquier momento y lugar.

¿Cuándo es recomendable que los niños visiten al dentista por primera vez?
Un buen momento es cuando el niño tenga la dentición primaria completa, si no ha habido ningún trastorno previo.

¿Cómo elegir el cepillo de dientes adecuado?
El cepillo debe tener el tamaño adecuado, acorde con el tamaño de la boca. Los filamentos deben ser blandos y redondeados que no dañen ni los dientes ni las encías. Un cepillado debe proporcionar una sensación agradable y notará los dientes suaves al pasar la lengua.
Nuestra recomendación es que utilice cepillos eléctricos, que son mucho más efectivos al eliminar hasta el doble de placa que los manuales.

¿Cada cuánto hay que cambiar de cepillo?
Lo más recomendable es cambiar de cepillo o cabezal cada tres meses, ya que cuando están en malas condiciones, pueden causar daños de desgaste en dientes y encías.

¿Cómo debo cepillarme?
Es muy importante lavarse los dientes durante un par de minutos, sin presionar demasiado y por todos los lados de todas las piezas dentales. También hay que cepillarse las encías, la lengua y los laterales de la boca.
Utilice después el hilo dental y el colutorio bucal.

Tratamiento quirúrgico de los defectos furcales



La periodontitis es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta al aparato de soporte de los dientes. De causa infecciosa, es una patología que se manifiesta en el conjunto de la población mundial; de hecho, es una de las enfermedades crónicas más prevalentes. Está provocada por una serie de bacterias, denominadas periodontopatógenas, que se agrupan entre sí, formando el biofilm subgingival que provoca una respuesta inflamatoria de los tejidos de soporte. En hospedadores susceptibles, la migración apical del biofilm subgingival origina bolsas periodontales, que, en definitiva, producen la destrucción del ligamento periodontal y del hueso alrededor del diente1-3.

Son muy pocos los signos y los síntomas de la periodontitis en estadios leves-moderados. El sangrado gingival, la halitosis, la movilidad y la retracción del margen gingival serían los más frecuentes. Cuando la periodontitis es severa, podemos encontrar abscesos periodontales a los anteriormente descritos. Finalmente, todo esto lo que provoca es la pérdida dental, por la pérdida de tejido de soporte.

Mediante las técnicas básicas –raspado y alisado radicular (RAR)– y las resectivas, podemos estabilizar la bolsa periodontal y sanearla, pero no podemos restituir la nueva inserción.

La regeneración del tejido perdido es el objetivo de la terapia periodontal regenerativa, definida como aquella que reconstruye completamente la arquitectura y la función del periodonto perdido o destruido por la enfermedad periodontal. Es necesaria la formación de nuevo cemento, nuevo ligamento y nuevo hueso.

Obtener el resultado correcto no sólo depende del clínico, de su experiencia y de su capacidad para realizar un diagnóstico y una técnica correcta, sino también de la colaboración, el seguimiento y el mantenimiento por parte del paciente.

Existen diferentes alternativas en el tratamiento localizado de los defectos óseos. En este sentido, podríamos destacar la técnica con matriz de proteínas del esmalte (EMD), las técnicas a colgajo abierto y las de regeneración tisular guiada con membranas (RTG).

Los estudios demuestran que tanto el uso de RTG como de EMD son eficaces en el tratamiento de defectos intraóseos. No muestran diferencias significativas entre la ganancia de inserción y la disminución de la profundidad de sondaje al año de tratamiento5,6.

Base biológica de la RTG

La base biológica de la RTG se basa en que la inserción del tejido periodontal a la raíz está determinada por el tipo de células que se adhieren primero (células epiteliales, células del conectivo o células óseas). Por ello, se impide la migración apical del epitelio mediante la colocación de una membrana barrera entre el colgajo y la superficie radicular7,8.

Histológicamente, esta técnica evidencia la formación de una nueva inserción periodontal.

Establecemos que los principios biológicos de la RTG son:
• Frenar la migración epitelial.
• Prevenir el contacto de la raíz con el tejido conectivo gingival.
• Permitir la repoblación de la herida con células provenientes del ligamento periodontal.
• Crear un espacio por debajo de la membrana.
• Proteger el coágulo.

Objetivos de la RTG

• Clínicos:
- Aumento del tejido óseo.
- Ganancia del nivel de inserción.
- Disminución de la profundidad del sondaje.
- Prevención y/o reducción del sondaje.
• Histológicos:
- Regeneración del aparato de inserción.
• Para el paciente:
- Mejora del control de placa.
- Estética.
- Mantenimiento a largo plazo (pronóstico de los dientes).
- Movilidad estable o reducida.

Contraindicaciones

• Las generales de toda cirugía, por el estado de salud general.
• Accesibilidad al defecto a tratar.

Clasificación y diagnóstico de los defectos óseos periodontales

La destrucción periodontal de sitios específicos complica el pronóstico a largo plazo de los dientes, por producir tres clases de defectos óseos. Según la clasificación de Papapanou y Tonetti3, podemos distinguir:
• Defectos supraóseos u horizontales: definidos como aquellos en los que la base de la bolsa se localiza en sentido coronal con respecto a la cresta alveolar.
• Defectos infraóseos: definidos por la localización apical de la base de la bolsa con respecto a la cresta alveolar. Dentro de éstos existen dos tipos:
- Defectos intraóseos: defectos óseos cuyo componente infraóseo afecta principalmente a un diente.
- Cráter: defecto en forma de taza en el hueso alveolar interdental, con pérdida ósea casi igual sobre las raíces de los dientes contiguos y posición más coronaria de la cresta alveolar lingual y vestibular. Las paredes vestibular y lingual/palatina pueden ser de altura desigual. Este defecto se corresponde a la extensión apical de la periodontitis en una zona interproximal relativamente estrecha.

Los defectos infraóseos se clasifican, según su morfología, en términos de paredes óseas residuales, ancho del defecto (ángulo radiográfico) y de extensión topográfica alrededor del diente.

El pronóstico depende del número de paredes presentes9:
- Una pared: peor pronóstico.
- Dos paredes: pronóstico intermedio.
- Tres paredes: buen pronóstico.
- Defectos combinados.

• Defectos interradiculares o de furcación: aquellos en los que se produce una pérdida del hueso de la furca en dientes multirradiculares. La afectación furcal se asocia a una especial anatomía que favorece la contaminación y la exposición posterior de ésta.
- Componente horizontal10:
– Grado I: sondaje menor de 3 mm.
– Grado II: sondaje mayor de 3 mm.
– Grado III: sondaje de lado a lado. Permeabilidad.
- Componente vertical11:
– Subclase A: pérdida ósea vertical de 3 mm.
– Subclase B: perdida ósea de 4-6 mm.
– Subclase C: pérdida ósea mayor de 7 mm.

El diagnóstico de la presencia y la morfología de las lesiones óseas periodontales representa un desafío clínico importante. Se establece, principalmente, mediante la combinación de la información clínica derivada de la evaluación del nivel de inserción con la procedente de las radiografías intrabucales.

El nivel de inserción clínica es una herramienta diagnóstica muy sensible. Su combinación con radiografías confiere un alto grado de precisión al método diagnóstico. La comparación específica de sitios de pérdida ósea radiográfica con pérdida de inserción clínica nos permite detectar la verdadera anatomía del defecto, aunque su morfología exacta sólo se podrá definir una vez que elevemos el colgajo.

La anatomía del defecto, la determinación de su localización, su extensión y la verificación de sus principales características deben hacerse antes de elevar el colgajo.

Indicaciones clínicas predecibles de la RTG

Cuanto más componente vertical infraóseo tenga el defecto, más estrecho sea y menos ángulo posea (menos de 25°), más predecible será. Así, existen los siguientes defectos:
• Defectos óseos verticales de dos y tres paredes.
• Defectos de furca grado II mandibulares.
• Tratamiento de recesiones gingivales localizadas.

Factores influyentes en la RTG

• La cantidad del tejido regenerado debajo de la membrana depende de la profundidad básica del componente infraóseo.
• La anchura del defecto infraóseo: cuanto mayor es la distancia entre la raíz y la pared ósea, tanto menor será la regeneración conseguida.
• El control de la infección, medido como puntos de sangrado, afecta significativamente al proceso de maduración.
• Se debe proteger el tejido regenerado durante la fase de maduración. La falta de un buen recubrimiento dará como resultado una disminución de la ganancia de inserción del relleno óseo.

Protocolo quirúrgico de la RTG

El objetivo en toda técnica regenerativa es conservar los tejidos blandos en unas buenas condiciones para realizar un cierre primario de la herida.
Debemos tener en cuenta que toda RTG incluye cuatro fases de tratamiento bien diferenciadas:
• Fase de estudio periodontal: periodontograma, serie radiológica periodontal y análisis microbiológico. Se trata del control de los parámetros básicos para realizar RTG.
• Fase prequirúrgica: fase básica desinflamatoria, técnicas de higiene y motivación del paciente. Control de los parámetros básicos para realizar RTG.
• Fase quirúrgica: RTG.
• Fase de mantenimiento: fase de control, y terapia que evita que los objetivos alcanzados no recidiven. Fundamentalmente, se hace control de placa.

Fuente: Maxillaris

Indicaciones del tratamiento quirúrgico periodontal



Tras siglos de no tener claro cuál era la causa de las enfermedades periodontales, hoy en día nadie pone en duda la importancia de la placa bacteriana como el principal factor causante de las mismas. A lo largo del tiempo, las diferentes clasificaciones han ido reflejando nuestros avances en el conocimiento sobre cómo funcionaba el proceso destructivo que afectaba a los tejidos que protegen y soportan los dientes. De esta manera, dichas clasificaciones se basaron, en un primer momento, en las manifestaciones clínicas; posteriormente, reflejaron conceptos clásicos de patologías y, por último, a partir de la década de los 70 del pasado siglo, las clasificaciones muestran la etiología infecciosa. Los conocimientos actuales siguen cambiando nuestra manera de entender la enfermedad y cómo afectan los factores ambientales, genéticos y del propio hospedador. En este sentido, las investigaciones se dirigen hacia planos más complejos, como son el nivel celular y molecular.
Curiosamente, el procedimiento terapéutico básico contra las enfermedades periodontales sigue siendo el mismo: la eliminación de los depósitos bacterianos supra y subgingivales así como del cemento o la superficie de la dentina que está rugosa, impregnada de cálculo o contaminada con toxinas o microorganismos. Este objetivo se puede conseguir bien mediante técnicas manuales, como son las curetas, o bien recurriendo a instrumentos ultrasónicos. Los estudios han demostrado que la cantidad de cálculo eliminado suele ser similar, independientemente de que el tipo de técnica escogida sea manual o ultrasónica.

En general, se considera que las bolsas de 4 mm o de menor profundidad pueden tratarse adecuadamente mediante el raspado y alisado radicular. Sin embargo, los estudios también muestran que la eliminación completa del cálculo no se puede conseguir de forma predecible mediante la instrumentación subgingival. Frecuentemente quedan zonas de cálculo sin eliminar en forma de pequeñas porciones residuales. Esta situación se produce principalmente en las caras interproximales con bolsas profundas, lesiones de furca en dientes multirradiculares y bolsas asociadas a defectos óseos profundos y angostos, aunque también hay otros factores (tabla 1) que limitan la efectividad del raspado y alisado radicular e invalidarían la regla de los 4 mm.

Es ante esta situación donde surge la primera indicación de la cirugía periodontal: resolver el origen de la infección mediante el desbridamiento a colgajo abierto. Buscaríamos acceder a esas zonas donde la instrumentación no puede alcanzar para completar la eliminación de los depósitos y del cemento o la superficie de la dentina contaminada con toxinas o microorganismos.

Una vez controlada la causa, nos encontramos que la enfermedad ha provocado la pérdida de hueso de soporte. Dependiendo de la morfología ósea residual y del fenotipo gingival, las consecuencias sobre los tejidos blandos son la aparición de bolsas periodontales residuales o de retracciones gingivales. La cirugía periodontal puede ayudarnos a corregir estas secuelas mediante dos enfoques diferentes: las denominadas técnicas de terapéutica de bolsa y las de cirugía mucogingival.

El enfoque que agrupamos bajo el nombre de terapéutica de bolsa reuniría todos aquellos procedimientos quirúrgicos cuya intención es eliminar la bolsa periodontal. ¿Por qué? Porque los estudios de seguimiento de pacientes tratados por periodontitis han mostrado que la enfermedad suele reaparecer en las bolsas residuales en relación directa con su profundidad. A mayor profundidad residual, más posibilidad de reaparecer la inflamación. Con esta perspectiva, el fin último de estas técnicas quirúrgicas sería conseguir el mantenimiento de la salud periodontal al facilitar y mejorar la efectividad de la higiene por parte del paciente y las terapias de soporte por parte del profesional.

Curiosamente, como ha pasado con la clasificación de las enfermedades periodontales, nuestros conocimientos acerca de cómo funcionaba la periodontitis también han ido modificando estas técnicas quirúrgicas. En un primer momento, se consideraba que la destrucción de los tejidos era irreversible y aparecieron las técnicas resectivas. Este grupo de procedimientos busca resolver la bolsa eliminando alguna de sus paredes (diente, encía o raíz) e incluirían las técnicas de gingivectomía, ostectomía o amputación radicular.
Posteriormente empezó a cuestionarse esta irreversibilidad y se planteó que se podía recuperar parte de los tejidos perdidos. Aparecieron las técnicas de “Nueva Inserción”, que buscan resolver la bolsa promocionando que vuelva a establecerse de nuevo la inserción conectiva sobre la superficie radicular que ha estado expuesta previamente a las toxinas bacterianas. Son técnicas más respetuosas con la arquitectura residual, consiguiendo disminuir al mínimo las secuelas de la enfermedad, por lo que son los procedimientos quirúrgicos más empleados en la actualidad, especialmente en las zonas con implicaciones estéticas.

Las últimas técnicas en aparecer dentro del grupo que busca eliminar la bolsa periodontal son las técnicas regenerativas. Su objetivo es el más ambicioso: recuperar de forma completa la arquitectura y la función de los tejidos perdidos. Desgraciadamente, sus indicaciones están muy limitadas a zonas donde la pérdida ósea ha dejado una morfología muy especial, que denominamos defectos óseos verticales o lesiones de furca profundas en molares mandibulares. A esto hay que añadir que los factores que determinan el resultado son muy exigentes. Esta situación provoca que rara vez puedan aplicarse en la práctica clínica y que incluso, a fecha de hoy, los resultados sigan siendo muy variables, escapándosenos la causa que nos explique por qué no podemos predecir el resultado (fig. 2)

El otro motivo para realizar cirugía una vez resuelta la inflamación sería corregir la secuela que supone la exposición radicular, por la retracción de los tejidos blandos. Son las técnicas mucogingivales. Su objetivo puede ser doble: por una parte, recuperar la banda de encía, la mucosa masticatoria que debe rodear los dientes y que sabemos mejora su pronóstico al facilitar la higiene; por otro lado, volver a cubrir la superficie radicular expuesta, corrigiendo el defecto estético que supone, o para tratar problemas de sensibilidad dentinaria (fig. 3).

Para finalizar, podríamos resumir con una perspectiva amplia que, una vez realizado el raspado y alisado radicular, los motivos para hacer cirugía periodontal son: completar la eliminación de la causa mediante la cirugía de desbridamiento a colgajo, ayudar a prevenir la recidiva con las técnicas de terapéutica de bolsa, tanto resectivas como de “Nueva Inserción”, y, en última instancia, corregir las secuelas mediante la cirugía mucogingival y regenerativa. La figura 4 refleja un árbol de decisiones orientativo sobre la realización de tratamiento quirúrgico periodontal.

Fuente: Maxilaris

SEPES 2013 se centra en la restauración del diente natural



Del 11 al 13 de octubre tuvo lugar en Oviedo una de la grandes citas de la Odontología española de este año: la 43 Reunión Anual de la Sociedad Española de Prótesis Estomatológica y Estética (SEPES). El encuentro, titulado “Rehabilitación oral mínimamente invasiva”, se saldó con una asistencia próxima a los 1.500 profesionales, de los cuales unos 800 fueron miembros de la sociedad, “lo que supone un récord de asistencia a un congreso de la SEPES”, aseguró a Maxillaris el presidente de la organización, el doctor Juan Ignacio Rodríguez Ruiz. En su opinión, “se demuestra así el gran papel que ha desarrollado el comité organizador, con su presidente a la cabeza, el doctor José María Suárez Feito, que ha puesto todo su empeño en que sea un congreso del máximo interés”, 
 
A lo largo de tres jornadas, se preparó un programa científico con conferenciantes nacionales y extranjeros que son referentes en el campo de la rehabilitación oral mínimamente invasiva. Según afirmó el doctor Suárez Feito, “el objetivo principal de la cita fue mostrar a los asistentes el gran momento y la considerable evolución que está teniendo la odontología restauradora, sobre todo en cuanto al enfoque mínimamente invasivo”. El presidente del congreso no ocultó que gran parte de esta evolución se debe a las demandas que presentan los propios pacientes, “ellos son los primeros en mostrarnos su interés por los tratamientos más conservadores y con procedimientos mínimamente invasivos, especialmente en casos de rehabilitación oral”. 
 
Todas las ponencias fueron de gran interés, pero sobre todo las que plantea­ron el tratamiento restaurador en dientes naturales. En este sentido, uno de los ponentes que despertó mayor interés fue el doctor Pascal Magne, que reunió en la sala principal a más de 1.000 profesionales para seguir sus explicaciones sobre restauraciones en sector posterior, con especial énfasis en la estética y la biomecánica. También la doctora Francesca Vailati sorprendió al público con su exposición sobre rehabilitación total adhesiva y su técnica de “tres pasos”. Los doctores Ricardo Mitrani, Irena Sailer, Ian Buckle, Ariel Raigrodski, Xavi Vela, Ion Zabalegui, Luciano Badanelli, Juan Arias y Carlos Fernández Villares fueron otros de los ponentes destacados.
 
Como en ediciones anteriores, esta reunión estuvo abierta a los técnicos de laboratorio y los especialistas en fotografía, dada su importancia en el entorno de la prótesis dental. Así, participaron técnicos como August Bruguera, Justo Rubio, Waldo Zarco y el técnico de fotografía Daniel Blanco
 
Durante la primera jornada del congreso se presentaron 160 comunicaciones, desarrolladas por equipos de las principales facultades de Odontología y departamentos de prótesis y estética. Fue considerable la participación de universidades como la Complutense de Madrid, la de Valencia, la Internacional de Cataluña o la Europa de Madrid.
 
El apoyo de la industria del sector al congreso quedó demostrado por la presencia de 29 empresas colaboradoras. Tal y como aseguró el doctor Suárez Feito, “el esfuerzo de la industria ha sido considerable, sobre todo teniendo en cuenta las dificultades del momento actual. Muchas casas se han sumado a la exposición en el último momento al conocer los buenos datos de profesionales inscritos”.
 
En el apartado social, el Hotel de la Reconquista fue el marco elegido para celebrar la cena de clausura del congreso, momento en que se hizo entrega de los premios a las comunicaciones ganadoras, así como de la Medalla de Oro de la SEPES, que este año recayó en el doctor José Ramón Casado Llompart. 
 
Durante el primer día de congreso, Agustín Iglesias Caunedo, alcalde de Oviedo, recibió en audiencia al presidente de la sociedad y al presidente y el vicepresidente del congreso, los doctores Suárez Feito y Alberto Sicilia Felechosa, respectivamente.
 
El doctor Ignacio Rodríguez, tras su primer año al frente de la SEPES, reconoce que con congresos como el de Oviedo se demuestra que la sociedad está plenamente activa. Este año, además de la reunión anual, la de Invierno (en Baqueira) y la de Primavera, se ha puesto en marcha la formación continuada on line, “con lo que estamos haciendo que los socios de SEPES tengan acceso a formación de primer orden, con docentes de gran prestigio, de manera gratuita y directamente en su hogar”. También en el marco de nuevas iniciativas, se han puesto en marcha este año las becas de ayuda a la investigación en prótesis estomatológica y estética. En esta primera edición se entregaron dos becas de 6.000 euros a los doctores Ignacio Rosales y Marina Selva.
 
La próxima edición de la Reunión Anual de la SEPES tendrá lugar en Málaga entre los días 9 y 11 de octubre de 2014.
 
Pie de foto: A la izquierda, el doctor Suárez Feito, presidente del congreso, acompañado por el doctor Ignacio Rodríguez, presidente de la SEPES.

Fuente: Maxillaris

Incrustación de composite realizada con técnica semidirecta extraoral



Se presenta un caso clínico en el que se restaura una cavidad muy extensa en un 3.6 mediante una técnica semidirecta extraoral, con el composite Ceram X Mono y Duo. Se obtiene una incrustación de composite realizada en la clínica y cementada en la misma sesión, con el cemento autoadhesivo SmartCem2. Se observan los resultados a los dos años.

La caries es una enfermedad que puede afectar a todos los dientes y destruir el tejido dental afecto. En los sectores posteriores, para restaurar la estructura dental perdida, la obturación directa con resinas compuestas es una técnica indicada para reemplazar el tejido del diente lesionado en cavidades muy pequeñas, pequeñas o medianas1. Pero uno de los problemas que surge cuando la caries es muy amplia, con afectación de diversas caras del diente, es la contracción de polimerización2 que sufren los composites, estando desaconsejadas las técnicas directas1.

Se dispone de otros tratamientos más indicados para resolver estos casos, como son los semidirectos o los indirectos, cuya restauración final es una incrustación de composite o porcelana cementada3.

La técnica semidirecta extraoral realizada con resinas compuestas, como el material es manipulado y fraguado fuera de la boca, disminuye la contracción de polimerización del composite, por lo que las posibilidades de fracaso se reducen4.

Por ser una técnica extraoral, se dispone de más tiempo de trabajo, lo que permite un mejor ajuste de los puntos de contacto de la restauración final. El coste es inferior a las incrustaciones de porcelana realizadas en el laboratorio, ya que se evitan las sesiones múltiples y la confección de provisionales; además, el material es más económico.

A continuación, se presenta un caso clínico en el que se realizó una incrustación de composite, hecha con técnica semidirecta extraoral.

Caso clínico
En este caso, se realizó una incrustación de composite con una técnica semidirecta extraoral mediante un material nanocerámico –Ceram X Mono y Duo–.

Discusión
Todas las resinas compuestas, por su composición, sufren una contracción al pasar de monómeros a polímeros por la reacción de fraguado5. Dicha contracción de polimerización es la responsable de provocar desadaptaciones o rupturas en la interfase diente-resina, causando microfiltración de bacterias en la restauración y desencadenando el deterioro y el fracaso de la misma6,7. Dependerá en gran parte del material restaurador elegido, de la cavidad y de la técnica empleada.

En relación al material, la contracción estará en función de su relleno y del tipo de partícula. Cuanto más pequeña sea ésta, menor contracción de polimerización sufrirá el material, y cuanto menor relleno (fluidos, micropartícula), mayor contracción8.

El factor C también influye directamente9,10: cuanto menor es, más superficies de composite libres hay, por lo que el pronóstico es más favorable. El factor C de 5 (el mayor) es el que peor comportamiento tiene en cuanto a contracción, es decir, las cavidades de clase I y V11.

La técnica empleada para restaurar los dientes es fundamental para controlar la contracción, ya que cuanto más grande es una cavidad, mayor contracción12. Factores C desfavorables se pueden controlar mejor con incrementos de composite pequeños y no en bloque.

La variación volumétrica de las resinas compuestas oscila entre 1,35% y 7,1%, y 2,5% y 4% para los cementos adhesivos13. Por eso, las técnicas semidirectas o las indirectas son una buena opción, ya que la restauración final es cementada y la polimerización de la obturación es extraoral, evitando así el posible despegamiento en la interfase diente-restauración, independientemente del factor C.

Los composites manipulados con polimerización extraoral tienen un mejor comportamiento que los empleados con técnicas directas14.

Conclusiones
La incrustación de composite modelada en clínica, mediante una técnica semidirecta extraoral, es una alternativa estética, fiable, duradera y no requiere de provisionales, ya que se terminan en la misma sesión.
A nuestros resultados nos atenemos para afirmar que dichas restauraciones son estables a los dos años, tanto en desgaste del material, adhesión y filtración como en estabilidad de los márgenes.

Fuente: Maxillaris

Abrimos los sábados con cita previa



En muchas ocasiones, por razones de trabajo, nos es imposible acudir al dentista en días laborables y debemos hacerlo en el fin de semana.
En Asprodent pensamos siempre en mejorar el servicio a nuestros pacientes. Ahora abrimos también los sábados con cita previa.

Solicita tu cita en el teléfono:
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